CAPÍTULO 8: Calidad De La EducaciÓN: Cuestionando los Resultados de las Pruebas Estandarizadas Internacionales con Altas Consecuencias
-
Published:2016
Verónica López, Paula Ascorra, María de los Ángeles Bilbao, Juan Carlos Oyanedel, Iván Moya, Macarena Morales, 2016. "Calidad De La EducaciÓN: Cuestionando los Resultados de las Pruebas Estandarizadas Internacionales con Altas Consecuencias", Repensar la Educación para un Mundo Global y Transcultural, Encarnación Soriano
Download citation file:
El avance del neoliberalismo globalizado ha focalizado la política educativa en los resultados educativos cognitivos medidos en pruebas estandarizadas. Muchos países, entre ellos Chile, han construido pruebas estandarizadas de aplicación nacional que comparan el rendimiento de los estudiantes con una media nacional. Las diferencias interculturales y socioeconómicas, que influirían en las diferencias en los resultados del aprendizaje, tienden a ser omitidos en estos procesos de evaluación.
Chile, como otros países, participa en pruebas estandarizadas con referencia a normas internacionales, tales como las pruebas de TIMS-R y PISA. Si bien todas estas pruebas miden la calidad de la educación usando las especificaciones curriculares en cuanto a logros de contenidos y habilidades de aprendizaje, hay algunos problemas asociados con el uso de ellas como la prueba única de la calidad de la educación. Uno de los grandes problemas que presentan estas pruebas, es que invisibilizan las diferencias sociales que presentan los estudiantes. Así los estudiantes de familias de menor nivel socioeconómico, los grupos indígenas y otros grupos minoritarios tienden a estar insuficientemente representadas en los niveles de logros más altos; y por lo tanto, son discriminados. En contraposición a lo anterior, los estudiantes de familias con mayor nivel socioeconómico están sobre representados en los niveles de mayor logro. Las políticas educativas neoliberales tienden a responsabilizar a los estudiantes y sus familias de los logros de aprendizaje, haciendo caso omiso de las diferencias de antecedentes sociales y educativos que condicionan los resultados de aprendizaje. El resultado final es la instalación de un sesgo que promueve la segregación. En el caso de Chile, la política neoliberal ha instalado un sistema educativo impulsado por la competencia entre escuelas, donde se cree que el mercado actuaría como agente regulador de la mejora de la calidad educacional y del control de los precios de la mensualidad. Así, los padres con niveles socioeconómicos más acomodados matriculan a sus hijos en aquellas escuelas que obtienen los puntajes más altos las pruebas estandarizadas nacionales e internacionales. Estos establecimientos tienden a ser escuelas privadas, o bien subvencionadas, que—por lo general, poseen buenas instalaciones y están bien equipadas. Además de lo anterior, estas escuelas aplican procesos de selección para el ingreso de estudiantes, rechazando a estudiantes que presentan mayores desventajas de aprendizaje, culturales y económicas. Así, se ha instalado en Chile un sistema socialmente injusto que mantiene la escalada de discriminación.
